…Yo te dije: “Amarte es un arte, por eso siempre me esfuerzo al pensar las palabras antes de decírtelas, mi meta es sorprenderte”, pero quizás, al final pasársela sorprendido puede resultar aburrido, y por eso te fuiste.
Desde entonces, extrañarte se ha hecho mi nuevo arte.
Tenía la curiosidad de saber si te sentías de igual manera.
Tenía las ganas de quitarte la amargura con azúcar y canela.
Quería ser el piloto de tus vuelos.
Pasearme contigo por el universo…
Ahora sé bien que la curiosidad nunca mató al gato,
Sino la verdad que descubrió a través de…
Porque al final todo pasa, o disminuye, o se sustituye.
Antes te amaba, luego te quise, y ahora te tolero.
Dentro de un tiempo, no seremos más que completos desconocidos.
Y eso que quedamos en ser amigos.
¿Qué somos?
Tú para mí,
un delirio.
Yo para ti,
un olvido.
“Y aquí estoy, con mis ganas de llorar bien ocultas. Moviendo el hielo. El de mi alma, y el de mi vaso. Te estoy recordando sin poder detenerme. Y desde acá, desde el recuerdo, todo se ve tan… falso.
El tiempo se filtra, y yo te veo ya fuera de foco. Perdido como madera a la deriva. Con una eternidad que no quiero sentir… ”
— La vuelta al mundo para abrazarte por la espalda - J. Porcupine.
Imagen: Huánuco - Santa María del valle.